Series: ‘The Boys’, la serie de superhéroes que atrapa incluso a quienes no son fans del género

Se ríe de todo y todos y es difícil encontrar un personaje moralmente intachable en su plantel.
Hace mucho que el género de superhéroes, tanto en cine como en televisión, dejó de ser sota, caballo y rey. O, lo que es lo mismo, Batman, Superman y Spiderman. Más allá de los clásicos superheroicos con capa y mallas, que están muy bien, existe un prolífico universo de viñetas para adultos del que no han cesado de beber las series (https://www.publico.es/culturas/superheroes-canallas-superheroes-superman-les-mandaria-rincon-pensar-batman-arkham.html) en las últimas temporadas. Ejemplos hay unos cuantos: Doom Patrol, Titans, The Umbrella Academy, Watchmen, Invencible y, claro, The Boys. Esta última, disponible en Amazon Prime Video, es una de esas series ante la que han caídos rendidos incluso quienes no se sienten atraídos por el género. Quizá, en parte, porque lo pone en evidencia con frecuencia, huye del héroes y villanos más ingenuo y convierte a los superhéroes en mercancía defectuosa.
La complejidad que desborda The Boys a todos los niveles es de aplaudir. La idea de la que parte es la de la existencia de la poderosa Vought Corporation, liderada por Stan Edgar (Giancarlo Esposito) y en poder de los derechos de explotación de los superhéroes. Porque en The Boys la gente con habilidades especiales no nace, se hace. Y existiendo una fórmula para crearlos, se convierte en una posesión, en un valor de mercado que ha de ser rentabilizado. La serie se mofa, critica y retrata las costuras y bambalinas del star system superheroico y todo ese mercado que generan las distintas franquicias salidas de las viñetas.
Además, muestra que el rango importa. Hay ‘super’ de primera división y de segunda. Su fama y su eficacia, pero también su lealtad a la empresa, determinan su valor y su posición dentro del grupo. El líder es Homelander (Antony Starr), un cruce malévolo entre el Capitán América y Superman. Los poderes de la mayoría ya se han visto antes y eso, junto a su atuendo, los convierte muchas veces en remedos de los clásicos. Queen Maeve (Dominique McElligott), por ejemplo, sería el equivalente en este universo a Wonder Woman. Y Deep (Chace Crawford), una especie de Aquaman que usa su posición de poder para abusar de las mujeres.
Ante las cámaras dan una cara: la de superhéroes. En la intimidad son algo muy distinto. Abusan de su poder, no les importa el bien común, son violentos y no dudan en llevarse por delante a quien haga falta para salirse con la suya. Al otro lado de la línea, no menos agresivo y desquiciado, el grupo de inadaptados creado por Billy Butcher (Karl Urban) al que se suman en la primera temporada Mother’s Milk (Laz Alonso), Frenchie (Tomer Capon), Kimiko (Karen Fukuhara) y el buenazo de Hughie (Jack Quaid). Este último es el único que parece tener cierto sentido del bien y del mal. O, al menos, se pregunta si ponerse al nivel del enemigo no les hace iguales o peores. Es decir, Hughie encarna el eterno dilema de si el fin justifica los medios.
Porque en The Boys es complicado encontrar a un personaje que entre en la categoría de ‘buena gente’. Haberlos, haylos, pero se podrían contar con los dedos de una mano. Otra forma más de reírse del género y ponerlo en evidencia merced a un tono muy bestia y, en ocasiones, arriesgado. Algo que se sostiene gracias a un reparto escogido con mucho tino. Karl Urban hace de Karl Urban y Giancarlo Esposito, lo mismo. Por su parte, Antony Starr se mueve en una delgada línea entre lo paródico e inquietante y lo esperpéntico que consigue no sobrepasar en ningún momento. Y eso que los guionistas no se lo han puesto fácil con sus delirantes y al mismo tiempo geniales ideas para el personaje de Homelander. Se podría destacar a alguno más, pero baste con hacer mención a esa superheroína nazi llamada Stormfront e interpretada por Aya Cash que se sumó en la segunda temporada. (https://www.publico.es/culturas/series-amazon-prime-the-boys-explora-propios-limites-crece-regreso.html)
Otro de sus aspectos más destacados, además de una potente banda sonora, las referencias a la cultura popular y un nivel de producción altísimo, es el uso de la violencia. Sí, hay mucha, a raudales. Y cada temporada ha tenido una escena que se ha grabado a fuego en la retina de quienes la han visto. Pero no se trata de una utilización de la agresividad, la casquería y el impacto visual gratuitos. Funciona a la perfección con el tono, es marca de la casa y parte importante de su línea argumental. Los superhéroes tienen habilidades que les hacen poderosos, estar por encima del resto. Lo saben y no dudan en usar sus poderes. Y luego están Butcher y los suyos, que recurren a la violencia para pararles los pies. ¿Cómo tumbarles si no ?
La tercera temporada de The Boys está confirmada. El rodaje echó a andar hace ya tiempo y, aunque aún no se sabe cuando se estrenarán los nuevos episodios, sí se ha anunciado a bombo y platillo el fichaje de Jensen Ackles como Soldier Boys, para el que Eric Kripke, showrunner de la serie, ha prometido mucho protagonismo poniendo los dientes largos a los lectores de los cómics de Garth Ennis y Darick Robertson.
Nota: A quien le interese ver alguna de las series mencionas al comienzo además de The Boys, Watchmen y Doom Patrol pueden verse en España en HBO– The Umbrella Academy y Titans están disponibles en Netflix- e Invencible es parte del catálogo de Amazon Prime Video.
