El juicio del «procés» en directo | Nieto: «Los Mossos no actuaron y hubo una resistencia mayor de la prevista»

El tribunal que juzga el «procés» independentista entra en su cuarta semana con más declaraciones de testigos
Finalizan las preguntas de la acusación popular de Vox y el presidente del Tribunal, Manuel Marchena, ordena un receso de 30 minutos. Cuando se reanude la sesión, el exsecretario de Estado de Segurida, José Antonio Nieto, responderá a las preguntas de las defensas.
Nieto: «Se pidió una justificación a los Mossos, que se trasladó y se trató de encontrar un punto de equilibrio. Pero no se accedió a esa petición y finalmente se retiró la petición de ese tipo de armas».
Nieto, preguntado sobre la petición de compra de armas de guerra y munición por parte de la Generalitat: «Ese es un expediente que ya había recibido el Ministerio del Interior cuando yo me incorporé. Es complejo, hay dos aspectos que se me destacan: uno en cuanto a la cantidad, se solicitaba una cantidad elevada para lo habitual en cuanto a las armas y a la munición, sobre todo en cuanto a la munición, y luego en cuanto a la calidad. Algunas de las armas no eran las habituales para un cuerpo de policía. Ante las dudas, dimos continuidad a la petición haciendo una petición expresa para que se hiciera una valoración y finalmente, tiempo después, se pidió y se hizo una modificación por parte de los Mossos. Se redujo el número de material que se demandaba y se retiraron esas armas denominadas «de guerra»».
Nieto: «Estoy convencido de que si los Mossos d’Esquadra, de forma clara y evidente, hubieran manifestado su voluntad de cumplir el mandato judicial, el referéndum del 1 de octubre se habría desconvocado».
A preguntas de la acusación popular de Vox, Nieto asegura que «tuve conocimiento posteriormente de una supuesta reunión que no puedo acreditar y que se celebra en el Palacio de la Generalitat, en la que hay presentes varios miembros de la prefectura de los Mossos y varios miembros del Gobierno de la Generalitat, en la que trasladan una opinión contraria a la celebración del 1 de octubre y a la actuación que finalmente tienen los Mossos el 1 de octubre».
Nieto: «Con cada actuación que lleva a cabo, fundamentalmente la Guardia Civil, de incautación de material electoral y propaganda, se veía como aumentaba el número de gente que protesta […] hasta llegar al 20 de septiembre».
Sobre el número de efectivos de los Mossos d’Esquadra desplegados el día 1 de octubre, Nieto asegura que «nunca conocimos el número de efectivos que iban a aportar los Mossos. Hubo una reunión de coordinación a laque sí asiste el mayor Trapero en la que presenta un borrador, ni siquiera era el plan definitivo, en el que tanto el fiscal jefe del TSJC y el coronel Pérez de los Cobos le manifiestan que la dotación es insuficente tanto en cantidad como en calidad. El señor Trapero manifiesta que él no lo consideraba así, pero que se presentaría un nuevo documento. A mí no me consta que se presentara».
Nieto, sobre los acontecimientos del 20 de septiembre: «La violencia no era algo hipotético, era algo real que se estaba concretando en un símbolo de la autoridad, como era el vehículo de la Guardia Civil».
Nieto: «Recibimos una petición de auxilio minutos antes de las 9 de la mañana en la que se indicaban más de 200 colegios electorales en los que los Mossos pedían el apoyo de la Policía y la Guardia Civil».
Nieto: «Todos los efectivos que trasladamos eran o bien de antidisturbios o bien de información, que eran los que nos iban a indicar en qué medida había que desplegar esos efectivos».
Nieto: «Trasladamos una dotación de unas 6.000 personas, casi el 90 por ciento de los efectivos de la unidad de antidisturbios de toda España. Era obligatorio hacer ese esfuerzo y se trasladó casi el 100% de lo que nos iba a resultar útil para cumplir el mandato judicial».
Finalizan las preguntas de la Fiscalía y comienzan las de la Abogacía del Estado, que continúa el interrogatorio como testigo de José Antonio Nieto, exsecretario de Estado de Seguridad.
La huelga del 3 de octubre centra ahora las preguntas de la Fiscalía. Nieto ha afirmado que ese día «hubo actos de violencia en bastantes sitios de Cataluña. Recuerdo un número muy importante de cortes de carretera, cómo se ocupó la estación de Sants o la de Girona. Recuerdo acciones muy contundentes. La práctica totalidad de las actuaciones correspondía a los Mossos y la decisión fue dejar que los manifestantes llevaran a cabo sus objetivos. Eso provocó el colapso de Cataluña».
La Fiscalía pregunta a Nieto por qué se frustró la actuación policial: «Porque en ese mandato que establecíamos entre el 100% de la eficacia y el uso responsable de la fuerza, los responsables del operativo entendieron que era más útil replegarse y no cumplir con el mandato porque o bien entendía que la seguridad de los efectivos o la seguridad física de quienes trataban de evitarlo corría peligro».
Nieto: «Al final se dio el peor de los escenarios. Los Mossos no actuaban y hubo un nivel de resistencia fue el mayor de los que estaban previstos».
Nieto: «Por la tarde hubo actuaciones. Me consta con seguridad una actuación a cargo del Cuerpo Nacional de Policía, y que la última se produjera cerca de las seis de la tarde a pesar del horario inicialmente previsto de culminar en torno a las 10 de la mañana».
Nieto niega que hubiera cargas policiales, entendiendo como carga policial una acción para disolver una manifestación. Sí hubo empleo de la fuerza, ha dicho, porque hay dos situaciones que la contemplan: cuando se pretende cerrar en círculo a los agentes y cuando se pretende aislar a alguno de ellos. Informa Nati Villanueva.
Nieto respalda la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado el 1-O y la define como «ejemplar». Defiende la proporcionalidad de la acción policial. «Si hubiéramos priorizado la eficacia de las actuaciones por encima de cualquier otro objetivo les aseguro que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tienen preparación, dotación y capacidad para haber cumplido su objetivo a costa del mayor empleo de la fuerza». Informa Nati Villanueva.
Nieto explica que el riesgo de brotes violentos era previsible porque se había creado «una realidad paralela». «Podía haber muchas personas que fuesen parte de una estrategia que, en lo mediático, funcionó. Todo el relato independentista llevó a que la noticia fuese que el perro muerde al hombre y no que el hombre muerde al perro. Se le dio la vuelta, hasta que lo normal –que la policía intervenga para evitar un delito– se veía como algo malo. Eso podía provocar un choque que podía ser violento», asegura Nieto, que añade que «todo se podía haber evitado simplemente no tratando de sostener algo manifiestamente ilegal». Informa Luis P. Arechederra.
Nieto afirma que «hubo agresiones a policias y guardias civiles, hubo un número importante de efectivos que recibieron golpes, les tiraron valals, bancos, adoquines». No obstante, niega que se produjeran cargas policiales: «Lo que conocemos como una carga policial es una actuación de una unidad antidisturbios con el objetivo de disolver una manifestación o desocupar un espacio. Eso no se produjo. Sí hubo empleo de la fuerza y evidentemente, en algunos sitios, de forma llamativa, pero con solo un objetivo: el repliege ordenado de esos efectivos. No pueden ser rodeadas o que se aisle a unos efectivos»
El antiguo secretario de Estado de Seguridad califica la reunión de la Junta de Seguridad como «el momento en el que fue más evidente el surrealismo» de aquellos días. Explica que los dirigentes catalanes solo se referían a la necesidad de preservar la convivencia, un criterio que había que tener en cuenta a la hora de actuar, pero que no era el mandato judicial, que era sin lugar a dudas evitar el referéndum. Ese día ya se dieron cuenta de que los Mossos, agarrados a esa interpretación errónea, no cumplirían el 1-O, con la «excusa» de que habría personas mayores y niños pequeños. Un cuerpo policial «jamás se puede poner de espaldas, de lado, o de canto, con un mandato judicial», ha concluido. Informa Luis P. Arechederra.
Nieto afirma que «en torno a las 08.30 se decide que se va a continuar con el procedimiento», pero se avisa de que se va a realizar la actuación de forma independiente porque no hay ningún apoyo por parte de los Mossos d’Esquadra.
Nieto afirma que «se recogían en la instrucción algunas advertencias que luego se usaron. Se establecía la posibilidad de alterar el horario de salida habitual de este tipo de operaciones, adelantándolo si fuera necesario». Asegura que por la ubicación de los efectivos en el Puerto, muy conocida,«era un riesgo que se hubiera puesto alguna traba a su salida. Se decidió que salieran en torno a las 5.00 de la mañana y se les distribuyó por los espacios asignados. Según como fuera la mañana, nosotros entraríamos en auxilio de los Mossos o, si no había ninguna acción, nosotros cumpliríamos el mandato».
Nieto ha narrado lo que sucedió en la junta se seguridad que se celebró el 28 de septiembre, en la que los representantes del Gobierno volvieron a pedir «una y otra vez» a Puigdemont que desconvocase el referéndum y advirtieron del «riesgo» de choques violentos, a la vista de lo que había sucedido el 20 de septiembre. Faltaban tres días para el 1 de octubre. Entre los miembros de la Generalitat presentes estuvieron, además de Puigdemont, Forn y Trapero. Informa Luis P. Arechederra.
Nieto: «Si hubiéramos priorizado la eficacia de las actuaciones por encima de cualquier otro objetivo […] se podría haber hecho. A costa de un mayor empleo de la fuerza. Por eso se priorizó sobre la eficacia el mantenimiento de esa seguridad propia de los agentes y de las personas que estuvieran en su entorno. Tiempo después, me ratifico en que se hizo de una manera ejemplar».
Nieto: «El equilibrio es necesario. Ordenarlo es también lo adecuado pero creo que en este caso, especialmente, se cumplió el objetivo que teníamos marcado y se hizo con una proporción adecuada de fuerza».
Nieto: «Tenemos la obligación de establecer y de asumir, para que no nos podamos eximir la responsabilidad, establecer unos objetivos y unos criterios de actuación. A ese objeto responde la instrucción 419 del 29 de septiembre».
Nieto: «En la instrucción 419 del día 29 de septiembre se hizo un trabajo muy exhaustivo para trazar todos los posibles escenarios del 1 de octubre. Se fijó que entre las 7.30 y las 10.00 de la mañana se iba a desarrollar la parte operativa del plan».
La fiscalía pregunta a Nieto si hubo alguna actuación de cierre de colegios o incautación de material en los días previos al referéndum por parte de los Mossos d’Esquadra: «No me consta, y he hecho un esfuerzo para que me constara».
Nieto: «Nuestra vocación partía de confiar en la actuación de los Mossos d’Esquadra y auxiliarles en esa tarea. Posteriormente hubo hechos que nos hicieron dudar de esa confianza y a partir de la Junta de Seguridad la confianza era mínima. Sí confiabamas en que hubiera una reacción por parte de la prefectura de los Mossos. Aunque el mayor Trapero tuviera una alineación con el Gobierno de la Generalitat, entendíamos que entre los comisarios prevaleciera lo que nunca debe abandonar un cuerpo policial: no ponerse de canto ante un mandato judicial».
Especialmente preocupante fue la jornada del 20-S, la concentración de una multitud a las puertas de la Consejería de Economía, donde la Guardia Civil practicaba un registro por orden judicial. «Teníamos serias dudas y mucha preocupación por la Seguridad de los guardias civiles que estaban dentro», ha dicho el exsecretario de Estado. A partir de ese momento, se fueron sucediendo concentraciones cada vez que había un registro. «No era espontánea. Había una organización». «Posteriormente pudimos comprobar e identificar que los CDR realizaron una tarea de coordinación importante. Tenían una misión inicialmente organizativa pero derivaron en una actitud violenta que propiciaba actitudes violentas». Informa Nati Villanueva.
Nieto reconoce que la reacción de Joaquim Forn preocupó al Gobierno central porque el exconsejero decía ya que «no reconocía la interpretación legal de la decisión de trasladar efectivos», es decir, cuestionaba la autoridad del Ejecutivo de Rajoy para dar un paso amparado por la ley. Informa Nati Villanueva.
El relato que José Antonio Nieto está haciendo de los días previos al referéndum dista mucho de la «espontaneidad, pacifismo y civismo» de la que han hablado acusados y testigos de parte. Informa Nati Villanueva. Ha revelado la preocupación que ya desde los días 6 y 7 de septiembre (aprobación de la ley del referéndum) hubo en el Gobierno central por la deriva secesionista, y ha relatado los reparos que en el consejero Joaquim Forn supuso la decisión del Ejecutivo de enviar 6.000 efectivos de Guardia Civil y Policía Nacional como refuerzo. Informa Nati Villanueva.
Nieto: «Había una alteración tal de la realidad que había muchas personas que podían ser parte de un relato que en lo mediático funcionó. La noticia fue que el hombre muerde al perro y no que el perro muerde al hombre».
Nieto: «Todos los miembros en representación del Gobierno que estábamos en esa reunión [de la Junta de Seguridad] insistimos en que desconvocaran el referéndum. Si lo que se trataba era de hacer una demostración de fuerza, una manifestación, que lo hicieran, que no solo no se iba a evitar, sino que se protegería esa actuación, pero que no podíamos permitir que se realizara un acto expresamente prohibido por el Tribunal Constitucional y que luego fue declarado ilegal».
José Antonio Nieto asegura que el contexto «exigía un modelo diferente de coordinación, y lo exigía quien podía hacerlo, primero el fiscal jefe y luego la magistrada». Además, considera que «los responsables políticos tenemos una función meramente orgánica, pero el mando y la dependencia funcional corresponde a la autoridad judicial que actúa en ese momento». «Era un mandato judicial».
Nieto: «Mi obligación es cumplir con lo que me exige la ley, que es precisamente cumplir y hacer cumplir la ley». «Nos daba la sensación de que no se quería hacer desde la Generalitat de Cataluña».
Nieto afirma que «todo fue bastante surrealista, pero esa reunión en concreto fue más evidente. Estábamos en una mesa hablando del dispositivo para evitar la celebración del referéndum con quienes habían convocado el referéndum. Era bastante complejo de manejar». «No nos trasladaron en ningún momento nada que tuviera que ver con el plan operativo, cómo se iban a distribuir las fuerzas, y sí excusas que justificaran que no se iba a hacer».
«Trasladamos al presidente de la Generalitat que había un mandato muy claro que estaba en la parte dispositiva del auto, que era el que nosotros conocíamos», asegura Nieto. La respuesta de Puigdemont, según el exsecretario de Estado de Seguridad, fue que «el bien supremo a proteger es la convivencia ciudadana, y nosotros decimos que es el cumplimiento de la ley».
Nieto, sobre el auto en el que se demandaba evitar la celebración de un referéndum: «Había una alusión a la necesidad de mantener el orden público, la convivencia ciudadana, en las actuaciones que se llevaron a cabo, algo que me parece lógico. Pero forma parte de la manera de ejecutar para lograr el objetivo, no es el mandato en sí».
