
«No vamos a tomar decisiones firmes cuando no hay una sentencia firme», señaló la popular Paula Prado, que defendió que la documentación aportada por Milagros Otero avala que no hubo «desvío de poder»
Milagros Otero seguirá siendo la Valedora do Pobo. Los 41 votos del Partido Popular han servido esta mañana para tumbar la petición formulada por los grupos de PSdeG y En Marea -y que también ha respaldado el BNG- que reclamaba el cese de la responsable del Alto Comisionado tras la sentencia del TSXG que anuló un nombramiento en esta institución por apreciar que Otero intercedió de forma irregular para que el puesto recayese en una candidata próxima.
Tras mantener la incógnita hasta el último momento sobre cuál sería el sentido de su voto, la diputada popular Paula Prado despejó todas las sospechas al defender desde la tribuna la actuación de la Valedora. Según Prado, los documentos aportados por Milagros Otero en sede parlamentaria prueban que no hubo «desvío de poder» por parte de la institución. La parlamentaria recordó que no es la primera vez que los grupos de la oposición reclaman la dimisión de la titular del Alto Comisionado, aunque a diferencia de la anteriores -reprochó- esta petición supone «un paso más en su carrera por la demolición de las instituciones». En este sentido, Paula Prado recordó que la sentencia del alto tribunal gallego aún no es firme, por lo que no es conveniente tomar «decisiones firmes» cuando, de momento, tampoco existe un fallo «en firme».
Por su parte, los tres grupos de la oposición insistieron en reclamar la destitución de Milagros Otero. El líder y portavoz parlamentario de En Marea, Luís Villares enfatizó que existen «motivos de sobra» para pedir su renuncia tras la sentencia del TSXG. La socialista Patricia Vilán, por su parte, consideró necesario el cese de la responsable del Alto Comisionado por entender que ya no cuenta con el respaldo de la mayoría de tres quintos que la apoyó en su día. Finalmente, el parlamentario del BNG Xosé Luís Rivas demandó «salvar la institución del descrédito» destituyendo a Milagros Otero.
